La Justicia de Río de Janeiro frenó la medida cautelar que buscaba obligar al consorcio Flamengo-Fluminense a ceder el Maracaná para el partido entre Vasco y Boca. La decisión genera incertidumbre sobre dónde se jugará el encuentro entre el Xeneize y el equipo carioca.
El reglamento de la Conmebol contempla sanciones en caso de que un club no cumpla con la designación de estadio en los plazos establecidos. Las alternativas van desde multas económicas hasta descuentos de puntos en la competición que disputa el club.
El plazo para que Vasco confirme la sede del encuentro vence este sábado. Si no define la cancha a tiempo, la confederación podría intervenir y aplicar las medidas disciplinarias que correspondan según su normativa.
Por ahora, el conjunto carioca no tiene otra opción confirmada para jugar el partido. La incertidumbre se mantiene a la espera de que la Justicia brasileña resuelva definitivamente sobre el uso del Maracaná.




