La diferencia en carga de trabajo es concreta. Boca transitó octubre con seis partidos oficiales, la semifinal de Sudamericana en Brasil y la revancha en el Maracaná. River, enfocado solo en el Clausura, jugó cuatro encuentros. Entre el 9 y el 20 de octubre, el Xeneize encadenó cuatro presentaciones en 12 días: Instituto, Vasco da Gama, Talleres y la revancha en el Maracaná.
Lautaro Di Lollo fue titular y no salió en ninguno de los seis partidos. Milton Delgado acumuló 505 minutos, apenas descansó 35 minutos ante Instituto. Ascacibar sumó 458 y Flores 454. Ambos participaron de los seis compromisos con distribución distinta: el Ruso ingresó desde el banco en Córdoba y el juvenil lo hizo ante Unión.
Lautaro Blanco fue cuidado tras acumular 450 minutos en cinco partidos: quedó afuera ante Independiente por una molestia. Leandro Paredes merece lectura aparte: sus 225 minutos incluyen la lesión ante Instituto, dos ausencias y regreso anticipado para la revancha con Vasco da Gama.
Los dos llegan al Súper con siete días desde su último partido. El descanso inmediato es el mismo; la exigencia previa fue distinta. El Vasco debió administrar la carga para sostener a Boca en la pelea y preparar al equipo para otro cruce decisivo.
Foto: Olé.
FUENTE ORIGINAL: Olé · El desgaste con el que llega Boca al superclásico y la diferencia con River




