Por Matías Russo, hincha y socio de Boca
Hay una frase que se repite cada vez que Boca juega la Copa Sudamericana: «es la copa chica». Como si ganarla fuera un premio consuelo. Yo lo digo sin vueltas: ganar la Sudamericana vale más que competir en la Libertadores. Porque en Boca no se juega para participar. Se juega para ganar.
Participar no da vueltas olímpicas
Estar en la Libertadores es lindo. Da prestigio, da noches de Copa, da viajes. Pero el hincha no se acuerda de las veces que estuvo: se acuerda de las veces que levantó la copa. Nadie sale a festejar al Obelisco por haber llegado a cuartos. Se sale a festejar un título. Y un título internacional, para un club como Boca, nunca es poca cosa.
El 21 de noviembre, en Barranquilla, frente a Atlético Mineiro, Boca no juega «la copa chica». Juega una final internacional, con todo lo que eso significa: la presión, la gente, la historia y la posibilidad de sumar una estrella más.

Lo que se gana además del trofeo
Ganar la Sudamericana no es solo la copa. Desde 2016, el campeón tiene un lugar directo en la fase de grupos de la próxima Libertadores, sin depender del torneo local. Es decir: si la ganás, también te asegurás la Copa que todos dicen que importa más.
A eso se suma lo económico: para esta edición, Conmebol anunció un premio de 10 millones de dólares para el campeón. Para un club que tiene que competir en un mercado cada vez más exigente, eso es plantel, es infraestructura y es margen para pelear arriba.
La mentalidad de Boca
Pero lo más importante no se mide en plata ni en cupos. Se mide en cultura. Boca se hizo grande ganando, no participando. Cada copa que se juega es una oportunidad de demostrar quiénes somos, y despreciar una final es una forma de olvidarnos de eso.
El equipo que salga a la cancha en Barranquilla tiene que saber que detrás hay millones de hinchas que no hacen diferencias entre copas grandes y chicas. Para nosotros hay una sola categoría: las que se ganan.
Una final es una final
Por eso, cuando alguien me dice que la Sudamericana es la copa chica, le contesto lo mismo: chica es la ambición de quien piensa así. Boca juega una final internacional, y una final de Boca se vive como lo que es. A todo o nada.
El 21 de noviembre vamos por todo. 💙💛
Sobre el autor. Matías Russo es empresario, periodista y socio e hincha de Boca Juniors. Es fundador de Grupo Caminito y de Revista Sólo Boca, conduce Otro Ángulo en POSTA Stream y escribió en La Nación. Seguilo en X y LinkedIn.




