Leandro Paredes fue el distribuidor en el triunfo ante el Rojo. Acumuló 105 pases en los 90 minutos, cifra superior a la suma de Ascacibar, Velasco, Flores y Merentiel juntos, que totalizaron 99. Su influencia generó que Boca mantuviera el 66% de la posesión. Así funciona el engranaje del Vasco Arruabarrena.
El N°5 no solo frena con pases de seguridad sino que acelera con bochas filtradas hacia los laterales o al espacio para Merentiel. También lidió recuperaciones defensivas: ocho balones recuperados, más que Herrera, Di Lollo y Delgado. Es el eje donde nace y muere el juego de Boca.
River no posee un mediocampista que maneje los hilos con esa jerarquía. Su poderío está adelante: Thiago Almada y Ángel Correa. El primero generador, el segundo finalizador, ambos gambeteadores. Ante Racing, Correa centró para el gol de Rivero y tuvo otra clara que Cambeses le tapó.
Foto: Olé.
FUENTE ORIGINAL: Olé · Un Boca-River en clave Selección: Paredes vs. Almada y Correa




