Rolando Schiavi arrancó tarde en el fútbol profesional pero dejó un legado de títulos importantes. Su paso por el Xeneize lo marcó para siempre: ganó la Libertadores y se convirtió en una figura querida en la Ribera. El museo que lleva su nombre en La Plata guarda la historia de un futbolista que supo esperar su momento.
El defensor también conquistó la Libertadores con Estudiantes en La Plata. Su capacidad defensiva y liderazgo en la cancha lo hicieron un jugador respetado en varios equipos. Newell’s también lo recuerda con afecto por sus contribuciones en la institución de Rosario. Cada club donde pasó dejó una marca de su profesionalismo.
Un dato insólito de su carrera fue su debut tardío en la Selección Argentina. Schiavi se convirtió en el debutante más viejo de la historia de la Selección, un récord que habla de su trayectoria larga en el fútbol. Su llegada a la Selección fue inesperada: Maradona fue quien lo llamó para vestir la camiseta celeste y blanca cuando pocos lo esperaban.
El vínculo con Messi forma parte de su historia en el fútbol. Schiavi fue testigo de diferentes épocas del fútbol argentino y su museo en La Plata es un testimonio de esa trayectoria multifacética. El Flaco siguió el camino de los grandes campeones que pasaron por el Xeneize de Bianchi.




